Entre Mundos

Nuestra historia empieza en la Tierra hace ya varios siglos atrás, en el siglo XXI en algún lugar cuyo nombre olvidé hace ya mucho tiempo.

Nuestras protagonistas eran unas jóvenes que fueron de excursión y vivieron una aventura increíble en otro planeta llena de acción, amor y drama que las hizo cambiar y madurar.

Las jóvenes se llamaban Mia, Tara, Klyo, Sahara y Hannah. Mia era una joven baja de estatura y delgada de pelo largo, liso y castaño oscuro igual que sus grandes ojos. Era una fan de Romeo y Julieta y de todo lo que tuviese que ver con el amor además de ser tremendamente enamoradiza. Tara era la hermana mayor de Mia y la hermana melliza de Klyo .Era más delgada y más alta que Mia pero con el pelo más corto y claro que le hacía verse más adulta, llevaba gafas negras con átomos dibujados ya que era fan de la física y la tecnología .Klyo era de la misma estatura que Tara pero a diferencia de sus hermanas ,ella era más atlética y más musculosa ya que hacía mucho ejercicio para ser fuerte y rápida . Ella tenía los ojos oscuros y grandes y los labios finos y de color claro al igual que su largo y sedoso pelo liso. Sahara era una joven muy hermosa de pelo rizado, largo y castaño oscuro con ojos almendrados de igual color, sus labios ni finos ni gruesos hacían que su nariz destacase por encima de sus otros rasgos faciales.Ella era sin lugar a dudas la más madura y la más fuerte emocionalmente no tenía ningún interés en el amor de pareja ya que creía que era estúpido y cursi y nunca lloraba o mostraba debilidad alguna aunque en el fondo fuera muy emotiva. Hannah era tan hermosa como vanidosa  con el pelo largo y rubio y ojos almendrados de color azul intenso y su nariz fina y respingona hacía que pareciera una modela. Ella era vanidosa y a veces muy dramática pero tenía buen corazón y era muy buena chica, que eso era lo verdaderamente importante.

Ahora que sabéis como son nuestras protagonistas solo cabe decir como empezó nuestra historia. Todo comenzó en un día soleado hace mucho tiempo, los alumnos de 3º de la ESO estaban de excursión en el museo por la clase de Geografía e Historia. El grupo de jóvenes estaba aburrido por no haber pasado por las salas interesantes así que el guía, para dejar a los chicos una buena impresión del museo, decidió mostrarles una sala que aún no estaba abierta al público, en ella había toda clase de joyas antiguas y armas de hacía varios siglos atrás. Lo que más les llamó la atención a los jóvenes fue una hermosa joya de color azul intenso como el azul del fondo del mar que estaba decorada con oro y otras piedras preciosas de diferentes colores: rojo, verde, amarillo y blanco;en total eran cinco piedras preciosas. Lo que más les sorprendió no fue tanto la joya como la historia que giraba entorno a ella, una historia sobre una mujer muy hermosa, que descendió de los cielos envuelta en una luz blanca tan fuerte, que era imposible mirarla. La joven llevaba una túnica de azul muy intenso y les explicó a los aldeanos que venía en son de paz de parte de su mundo y que les haría entrega de una joya suya como muestra de amistad entre ambos pueblos. Al ser la Edad Media, inmediatamente fue acusada de ser practicante de brujería y condenada a arder en la hoguera esa misma tarde. La joven fue quemada esa misma tarde y con ella murió ese acuerdo de paz entre mundos que nunca llegó a consumarse.

La historia pasó de generación en generación al igual que esa hermosa joya, muestra de paz y amistad, de esa forma pudo llegar hasta la actualidad convertida la historia en leyenda y la joya en reliquia.

La excursión estaba llegando a su fin, cuando Mia, oyó una voz que la detuvo, ella se lo dijo a las demás y juntas se acercaron a la joya, que era de donde había salido aquella voz; entonces, resuelta y sin ápice de miedo Sahara cogió la joya para demostrarle a Mia que no había que temer. En ese momento, la joya emitió una luz tan intensa que no las dejó ver y sin darse cuenta el suelo que pisaban desapareció y a través de un portal de luz cayeron sobre el césped las cinco. Cuando se levantaron se dieron cuenta de que no estaban ni de lejos en el museo, ya que delante de ellas se alzaba una enorme y majestuosa ciudad diferente a cualquiera que hubieran visto en la Tierra. Esta tenía publicidad en forma de hologramas, trenes que alcanzaban su destino en cinco minutos y sin necesidad de vías ferroviarias, ya que se suspendían en el aire y placas en las que las personas se subían y se teletransportaban a saber dónde. Aquella cuidad parecía una ciudad futurista que muchos directores habían querido mostrar en sus películas, esas películas que todas ellas habían visto alguna vez. Sin embargo nada de eso era parte de una película o de un sueño, se habrían dado cuenta de eso, así que solo les quedaba preguntarse dónde estaban y cuánto tiempo tendrían que permanecer allí. Estuvieron un buen rato hablando sobre lo que debían hacer y al final optaron por ir a la cuidad para así descubrir cómo salir de aquel lugar. Sin embargo, a medio camino se encontraron con un grupo de hombres que por su aspecto parecían ser bandidos. Entonces se percataron de la presencia de las jóvenes las cuales empezaron a sentir miedo cuando uno de ellos se acercó, y agarró del brazo a una con intención de llevársela. Pero Sahara empujó al hombre y lo separó de su amiga, de esa forma la cogió a ella y la llevó arrastras hasta una tienda de campaña de la cual salió una flecha que le atravesó el pecho. En ese momento, un montón de hombres salieron de entre los árboles y matorrales que había alrededor y apuntaron a los bandidos, quienes no tuvieron otra opción que rendirse. Entonces, de la tienda salió un joven muy atractivo de pelo negro y liso, con ojos azul claro que le hacían más intensa la mirada y con una sonrisa tan dulce y tierna que era capaz de derretir hasta el más frío de los corazones. Le tendió la mano a la joven que estaba en el suelo con la ropa empapada y sucia por el mismo. El chico, llamado Eric, les explicó a las jóvenes, que aún seguían asustadas al ver a tantos hombres alrededor de ellas, que no tenían intención de hacerles daño, ya que a diferencia de esos bandidos a los que hacía tiempo seguían la pista, ellos eran hombres honrados que respetaban a las mujeres. Al estar las chicas solas, decidieron escoltarlas hasta la cuidad, donde podrían quedarse en un conjunto de apartamentos que todos ellos compartían. De esa forma, las chicas se fueron con ellos hasta la ciudad y de ahí a los apartamentos de los que ellos les habían hablado. Sahara estaba inquieta, así que mientras las demás dormían, ella se levantó a dar un paseo.

Mientras caminaba, se encontró con Eric el cual estaba sentado en una terraza, rodeado de hermosas flores, observando fijamente la luna llena. Fue entonces cuando este se giró y la invitó a sentarse. La joven, con algo de desconfianza, normal en ella, accedió ante la dulce sonrisa del muchacho. Sin darse cuenta, empezaron a hablar y a hacerse preguntas el uno al otro, de tal forma que les cogió el amanecer. Fue esa noche cuando de verdad se conocieron y me atrevería a decir que también fue esa misma noche cuando empezaron a enamorarse el uno por el otro.

 Poco a poco se fueron despertando todos, incluso los jóvenes trasnochadores. Como ellos vivían ahí, las chicas pensaron que sabrían donde estaban, como podían volver a sus casas y que tenía que ver esa joya con todo eso. Con solo mostrarles la joya, ellos ya supieron a lo que se enfrentaban; les dijeron a las chicas que para volver a su mundo debían ir al templo de las Guardianas e invocar a las cinco protectoras del universo que descansaban allí, pero para hacer eso debían encontrar al Guardián del Dragón, el líder de los Guardianes de Excelyon, el planeta vecino a ese y sin obviar que tendrían que buscar por el inmenso bosque la entrada al templo que estaba oculta, para que solo la pudieran encontrar los que tuvieran en su poder la joya , los hombres les dijeron que las Guardianas eran las únicas en el planeta que podrían ayudarlas a volver a la Tierra. Si las despertaban y no podían hacerlo, nadie más podría. Sahara tenía curiosidad, así que les preguntó por qué era tan importante esa joya, entonces ellos les dijeron que esa joya era de las Guardianas y que era mágica. Ellas llevaban mucho tiempo protegiendo esa joya sagrada, ya que si caía en la oscuridad el poder que desataría sería capaz de destruir un planeta entero, por esa razón en la última batalla que libraron. La Guardiana azul llevó la joya sagrada a la Tierra, para así protegerla del mal que la quería poseer. Por desgracia, las Guardianas murieron a manos de la oscuridad y traspasaron sus espíritus a la joya, con la esperanza de que en el futuro, un grupo de cinco chicas despertaran el poder sagrado de la joya y con ello los espíritus que estaban dentro de ella. De esa manera, los espíritus de las cinco Guardianas se introducirían en los cuerpos de las cinco jóvenes que ahora se convertirían en Guardianas y en todo lo que eso conllevaría, solo así habría nuevas protectoras del universo.

Tras escuchar eso, todas se miraron y se cogieron las manos como recordatorio de que no importaba lo mal que lo pasaran, siempre y cuando estuvieran juntas podrían superarlo sin problemas. Decidieron partir en busca del Guardián del dragón esa misma tarde, cuando hubieran descansado lo suficiente. Sin embargo, el destino a veces puede ser caprichoso. De repente y sin avisar, una enorme nave apareció en el cielo y al suelo un incontable número de seres enormes y horribles bajaron para atacar la ciudad. Eric, espantado, salió corriendo tan rápido como pudo hacia la parte oeste de la ciudad, la parte que estaban atacando. Detrás de él fueron todos para intentar detenerlo, a pesar de eso no pudieron impedir que el joven llegara a su destino, donde se encontró la desgarradora escena del que acababa de ser el asesinato de sus padres adoptivos. Esa pareja que lo encontró abandonado siendo solo un bebé y que lo criaron como si fuera su hijo biológico, acababan de ser asesinados por esos seres monstruosos y sin alma, el joven estaba tan furioso que de su cuerpo brotó una luz roja y en su espalda despertó la imagen de un dragón. De repente, del suelo seco empezaron a brotar unas llamas que abrasaron a los monstruosos seres que se replegaron al ver su derrota. Entonces, el joven cayó en el suelo abatido, al estar inconsciente no tuvieron más remedio que llevárselo en brazos al conjunto de apartamentos donde estaban, para que así, pudiera descansar. Una pesadilla horrible despierta al chico, quien se tranquiliza al ver que Sahara está con él en la habitación. Ella, dulcemente, le coge la mano y le dice que estará a su lado. Entonces él le propone hacer una promesa, la cual consistía en que ambos estarían siempre juntos, sin importar la distancia o el tiempo que los separa ; mientras estuvieran enamorados, jamás se separarían, los dos jóvenes. Se abrazaron durante lo que para ellos habría sido una eternidad; unos minutos para aquellos que no están enamorados. Lo que no sabían era que la historia iba a dar un giro inesperado cuando unos hombres se encontraron a una joven inconsciente en la puerta de entrada. Esta joven, rubia y de sonrisa cálida, en cuanto se despertó, robó todos los corazones, a pesar de eso, había algo que no encajaba para Sahara quien toda la vida había sido desconfiada, pronto, descubriría que su intuición no estaba del todo equivocada, ya que quien tiene gélida la mirada, tiene gélido el corazón, sin importar lo cálida que intentara simular su sonrisa: los ojos son las ventanas del corazón y el de esa joven hacía mucho había desaparecido, hundido en las profundidades de la oscuridad. Esa misma noche, la joven, mientras todos dormían, cogió la joya sagrada de las Guardianas, aunque antes de salir del recinto Sahara la descubrió y despertó a todos, fue entonces cuando esta salió corriendo hacia un descampado que había cerca. Habiendo llegado, empezó a pronunciar unas palabras en voz alta en una lengua olvidada y se desató el horrible poder del que habían oído hablar. De repente, detrás de ella apareció un ser gigantesco parecido a una hidra que empezó a atacarles. Las chicas intentaron escapar, pero cada vez se les hacía más difícil escabullirse entre las garras de aquella bestia. Eric, al ser el Guardián del Dragón, tenía el poder de las llamas así que utilizó dicho poder para abrasar a la bestia. Sin embargo, no surtió efecto en ella. Se enfureció y lo atacó a una velocidad que el fue imposible esquivarlo y con tal brutalidad que le atravesó el pecho con una de sus enormes y afiladas garras, Sahara corrió hacia él con lágrimas en los ojos y lo cogió antes de que callera al suelo. Lo estrechó tan fuerte como pudo entre sus brazos y cuando levantó su rostro, vio que tenía los ojos cerrados. Fue en ese momento cuando prosiguió un grito tan fuerte que se  pudo oír por todo el bosque. Al mismo tiempo, de su cuerpo salió una luz blanca, tan fuerte que dejó ciega a la bestia y a la chica. Sahara se levantó, aprovechando que sus enemigos estaban indefensos y le quitó la joya de entre las manos. Acto seguido, la bestia, producto de la magia negra que la chica había invocado, fue desapareciendo poco a poco sin dejar rastro alguno.

Sahara, quien ahora parecía una princesa, puesto que llevaba un vestido blanco hermosamente decorado con detalles florales, al igual que la corona que llevaba puesta, dejó de resplandecer. En su lugar, la joya sagrada empezó a brillar con una luz azul que incidía en el bosque, como si las estuviera guiando, las chicas y ella decidieron seguir la luz de forma que las llevara al templo de las Guardianas. Delante de ellas apareció de repente una puerta que se abrió ante las jóvenes. Dentro, había una mujer con traje blanco que, por encima, tenía una armadura además de tener un enorme centro dorado. Al fin habían llegado al templo de las Guardianas. Aquella hermosa mujer de aspecto amable y dulce se lo acababa de confirmar. Ella les dijo que para volver a su mundo debían juntar los seis sus poderes, las cinco chicas y el Guardián del Dragón, solo así se tendría poder suficiente como para activar la joya sagrada. Entonces Sahara le explicó que el Guardián del Dragón murió antes de llegar al templo, la mujer le puso la mano en la cabeza y la acarició. Después, le dijo que había solución para eso ya que ella tenía el poder de retroceder el tiempo. Con un simple movimiento de su cetro, teletransportó al joven desde el descampado hasta el templo. La mujer le dio la joya a Sahara quien, con lágrimas en los ojos por ver el cuerpo del muchacho lleno de sangre, puso dicho objeto justo delante de él. Su cuerpo y la joya empezaron a brillar gracias al ferviente deseo de ella por recuperar a su amado. La sangre que todavía salía del cuerpo de Eric comenzó a retroceder y a volver al interior de su cuerpo. Sin darse cuenta, ambas dejaron de brillar y el chico de repente volvió a respirar para más tarde abrir los ojos y ver a Sahara abrazad a él con todas sus fuerzas.

Ahora que estaban los seis reunidos solo faltaba invocar a las Guardianas para así poder volver a su mundo. Así comenzaron tomándose de las manos. De esa forma la energía que cada uno liberase, fluiría por el cuerpo de los demás. Los seis unidos consiguieron que la joya sagrada empezara a girar y a brillar cada vez más hasta que de ella salieron los espectros de cinco mujeres, que tras agradecerles el que las liberaran, se introdujeron en los cuerpos de las cinco chicas, de esa forma las almas de las Guardianas y las chicas se unieron formando una sola. Haciendo esto las Guardianas perdurarían, al menos otra generación más.

Ahora que todo había terminado no se podía hacer nada más que despedirse de las personas que conocieron y de aquel hermoso planeta que tuvieron el placer de conocer. Ya que habiendo terminado todo, la mujer que les había servido de guía se presentó al fin ante ellos como la Guardiana del espacio y del tiempo, llamada Kara, quien controla los viajes a través del espacio y del tiempo. Es por eso que ella podía transportar a las chicas a su planeta. Nunca necesitaron de los poderes sagrados de las Guardianas y tampoco necesitaban invocarlas. Eso fue para mantener la sucesión de las Guardianas de forma que el universo tuvieran unas protectoras si algo malo ocurría. Las chicas entendieron la situación y el por qué Kara lo hizo así que ninguna palabra salió de sus labios para reprocharla. Kara con un movimiento de su cetro abrió un portal por el que las chicas debían pasar para llegar a su mundo, una a una todas se introdujeron en el portal menos Sahara quien estaba despidiéndose de Eric. Ella le dio un collar suyo para que tuviera algo con que recordarla y él a cambio, le dio un beso con el que se despidió. Entonces, la fuerza del portal la absorbió hacia él sin remedio. Las chicas cayeron una encima de otra a medida que salían del portal, volvieron al museo donde aún seguían sus compañeros de excursión.

Todos, incluidas ellas, subieron al autobús donde no dejaron de hablar de su aventura y de lo increíble que había sido todo, la única que no estaba feliz de haber vuelto era Sahara quien no dejaba de pensar en Eric y en todo lo que había vivido en los pocos días que estuvo en aquel hermoso y mágico planeta, más no sabía lo que la aguardaba al día siguiente. Al ir a la escuela, se enteró de que había llegado un alumno nuevo a su clase el cual por lo visto causaba mucho revuelo entre las chicas. Aunque al principio la descripción no coincidía solo tuvo que verle para confirmar su vaga sospecha. No necesitó que la profesora leyera su no nombre, ella lo sabía muy bien. Cómo no iba a saber el nombre de su primer amor. Él, que dejó su mundo para así poder estar con ella y cumplir con su promesa de amor, estaba delante de ella sonriendo con su cálida y dulce sonrisa capaz de derretir su frío corazón. Aunque no lo parezca, Kara también estuvo enamorada hace mucho tiempo, es por eso que dejó que el muchacho pasara por el portal y se reuniera con Sahara en la Tierra, aunque eso fuese en contra de las reglas. De todas formas, ella es la Guardiana del tiempo, sabía que en algún momento del futuro se volvería a encontrar con las cinco nuevas Guardianas y con el joven Guardián del Dragón ya que su aventura era solo una de muchas otras que vendrán.

Dicho todo esto, solo cabe decir que Sahara y Eric cumplieron su promesa de no separarse nunca, Klyo, Hannah, Mia y Tara también encontraron el amor más tarde y sobre todo, nunca dejaron su amistad a pesar de sus diferencias y de los problemas que se encontraron en el camino. Las superaron juntas como verdaderas amigas y se hicieron más fuertes gracias a ello. Lo sé muy bien. Esa historia de cómo unas colegialas viajaron a otro planeta y despertaron a las cinco Guardianas que estaban encerradas en una joya de un museo  y que se introdujeron en sus cuerpos dándoles sus poderes y el don de la gente de su mundo, la inmortalidad. Esa historia me la ha contado mi tataratataratatara abuela Sahara y estoy segura de que la seguirá contando. Al fin y al cabo es una historia tan increíble y hermosa que es digna de ser recordada. Por eso se la cuento a ustedes. De esa manera puede que no se olvide con el paso del tiempo y quizá algún día los dos mundos consigan conocerse. Eso era todo lo que tenía que contar acerca de la historia entre mundos.   

Anónimo.



 

Dejar un comentario