LA NIÑA DE LAS ESTRELLAS

                          Capítulo 1

Una niña que vivía en Alcorcón de 14 años llamada Estefanía pero sus amigos la llamaban Fani. Algunos también la llamaban “la loca”. El motivo de este mote era porque nunca salía de casa por el día solo para ir al instituto pero nunca quedaba con sus amigas por el día, solo por la noche. Fani era una chica baja, morena y sobre todo amable y alocada. Ella tenía dos grandes amigas que se llamaban Melanie y Elizabeth. En el instituto, todo el mundo la insultaba y nadie le hacía caso excepto sus amigas. Un día, el día del cumpleaños de la chica más famosa de su clase que se llamaba Genevive, decidió salir a hacer lo que solía hacer todas las noches, subirse a su árbol preferido, que era el más alto de la ciudad, a mirar a las estrellas. Esto lo hacía porque, cuando era pequeña, su madre la cantaba todas las noches una canción que decía:

“Cuando el sol se vaya y aparezca la luna, las estrellas te vigilarán y cuidarán siempre estés donde estés”

Cuando le cantaba esas palabras, ella se dormía y siempre soñaba con las estrellas, siempre hasta aquel día, el día en el que su madre tuvo un accidente de coche y todo cambió por completo. Le echaba mucho de menos y siempre la recordaba y recordaba esa bonita canción. 

A los dos años del accidente de coche de su madre, su padre se suicidó porque no podía vivir sin la madre de Fani. A partir de ahí, ella empezó a vivir con su abuela, que la dejaba quedarse todas las noches hasta la hora que quisiera en su árbol. Su abuela nunca sabía porque iba a ese lugar, pero lo que sí que sabía era que ese árbol era muy importante para ella.

Pero el día del cumpleaños de Genevive iba a ser diferente y especial.

                      Capítulo 2

Ese día lo primero que hizo, como todas las noches, fue subirse al árbol y mirar las estrellas pero para sorpresa la suya, Genevive la vio allí y decidió invitarla solo porque su madre se lo había dicho.

Cuando llegó a casa de Genevive, estaban Melanie y Elizabeth en el sofá sentadas. Cuando vieron a Fani, fueron corriendo a donde estaba ella se la lanzaron a los brazos.

-No sabíamos que ibas a venir-le dijo Melanie.

-Además está Adrián-le dijo Elizabeth bromeando.

Adrián era el chico por el que Fani estaba colada desde primero. Siempre se le quedaba mirando y había veces que la pillaba, pero a ella la daba igual. Lo bueno, era que no tenía novia y eso por una parte era bueno, porque podría tener posibilidades, pero por otra era malo, especialmente por Genevive, ella sí que podría tener posibilidades con Adrián pero Adrián la odiaba por el simple motivo de que, según él, era muy insistente y sobre todo muy pesada.

-Nunca se fijará en mí-dijo Fani-para él solo soy la amiga de Melanie y de Elizabeth.

-¡Eso es mentira!-le contesta Melanie-él te quiere, aunque no lo parezca y aunque no te mire mucho y aunque…

-Vamos que te quiere aunque no te lo demuestre porque el amor no se demuestra, se siente-le cortó Elizabeth.

-Hola chicas-dijo Peter-¿Ya estáis hablando de Adri?

“Peter, como no metiéndose siempre donde no le llaman”-pensó Fani.

Peter era el típico chico que se cree el rey del mundo y que piensa que todas las chicas van por él, cosa que era mentira.

-Pues sí, que vas a decírselo-le contestó Melanie molesta.

-Ahora que lo dices, no le he saludado todavía, y creo que vosotras tampoco asi que… ¡Adri!-gritó Peter.

Enseguida Adrián corriendo para saludarles, entonces fue ahí, en ese momento cuando Fani recordó lo que le decía su madre:
“Arriesga por lo que quieres, para que luego no te arrepientas por no haberlo intentado”

-Hola-saludó Adrián a Fani.

-Hola-contestó Fani.

-¿Qué tal?-la preguntó Adrián.

-Bien-le contestó ella.

-Ya pensé que no ibas a venir, si no lo sabías, si tú no hubieras venido, esta fiesta hubiera sido un autentico rollo-le susurro Adrián a Fani en el oído.

La única respuesta que dio Fani fue una sonrisa y cuando Adrián le dijo eso, se pensó si lo que la habían dicho sus amigas era verdad o no.

                            Capítulo 3

Esa noche el cielo estaba muy bonito, y como Fani se aburría un poco, decidió salir al balcón y allí, en medio del balcón, estaba Adrián mirando las estrellas. Los dos tenían algo en común, que sus madres habían muerto pero de modo diferente. La madre de Adrián había caído muy enferma y cuando él tenía 10 años, la diagnosticaron cáncer. Su madre murió 1 año antes que la de Fani. Lo único diferente que tenían en torno a la familia, era que Adrián seguía teniendo a su padre mientras que ella no.

-Nunca pensé que te gustaba las estrellas- le dijo Fani a Adrián.

-Cuando a mi madre la diagnosticaron el cáncer, como me veía tan triste, compartió una de sus mayores  aficiones conmigo, la astronomía.-le empezó a contar Adrián-Me compró un telescopio que costaba 300 euros, aunque yo en esos momentos no lo sabía, y todas las noches, salíamos juntos a mirar las estrellas juntos y a mirar las constelaciones, y una de las cosas que me dijo una vez fue, que todas las personas que se van, tienen su estrella en el cielo. Por eso, cuando mi madre murió, salgo todas las noches a recordarla y a mirar su estrella. Nunca se lo había contado a nadie. Espero que sea nuestro pequeño secreto.

Fani no dudó en correr y abrazarle. En ese momento no importaba si Adrián la quería, ni tampoco lo que ella sentía por él. Pero lo que sí que importaba era que Adrián la había contado algo muy importante para él y que solo se lo había contado a ella.

-Yo también tengo un secreto que me encantaría contarte-le dijo Fani a Adrián-Todo el mundo piensa que soy rara por solo quedar por la noche y no por el día. El motivo es que para mí, el cielo, la luna y las estrellas son mi familia porque, allí están mis padres y sé que algún día yo estaré con ellos de nuevo. Y aunque me resulte difícil no pensar en ellos ni estar sin ellos, sé que me están mirando desde arriba y que estarán muy orgullosos de mí.

Cuando Fani terminó de contar su secreto, esta vez fue Adrián el que fue a abrazarla. En ese momento, Fani le quería más que nunca y estaba segura de que él podría sentir algo por ella. De repente, los dos se dejaron de abrazar y se miraron fijamente a los ojos. Y Adrián la besó. Ese beso fue el más esperado de Fani desde primero y el que siempre había soñado: un beso de Adrián bajo las estrellas, o más bien, bajo sus estrellas.

                         Capítulo 4                 

-¡Fani!-le llamaba Melanie-¡Nos tenemos que ir y rápido!

-¿Qué ha pasado?-preguntaron Adrián y Fani a la vez.

-Es Genevive, está tan borracha que ha entrado en la casa de sus vecinos y les ha dicho a todos que pueden hacer lo que quieran en esa casa-contestó Elizabeth que acababa de salir al balcón-Y ha sonado la alarma.

-Si queréis os puedo llevar-se ofreció Adrián.

-Vale-contestaron las 3 a la vez.

Los 4 se fueron a casa. Fani y Adrián iban adelante porque iban a dejar primero a Melanie y a Elizabeth, que eran vecinas y luego llevarían a Fani. 

Cuando Melanie y Elizabeth se bajaron, Adrián llevó a Fani a otro lado que no era su casa.

-¿Por qué me traes aquí?-le preguntó Fani a Adrián.

-Este sitio es donde me llevaba mi madre todas las noches para ver las estrellas, y creo que tenía que compartirlo con alguien, y la persona perfecta eras tú.-le respondió Adrián.

-¿Y por qué yo?-Fani preguntaba sin enterarse de nada.

-Cuando íbamos a primero, yo ya te conocía de antes, nuestras madres, cuando éramos bebes, eran muy amigas y siempre quedaban para mirar las estrellas y nos llevaban a nosotros. Ese sitio donde quedaban era este. Por eso, eres tú la persona a la que tenía que enseñar esto, a la persona que tenía que contar mi gran secreto, y la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida.

Desde ese día, Fani y Adrián empezaron a salir juntos y se prometieron estar juntos para siempre y hacer lo que solían hacer sus madres, ir todas las noches a ver las estrellas a aquel lugar. 

Lily.



 

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