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DE LA PAZ A LA GUERRA

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Era un 18 de Mayo del 2016.

Antes de acostarme estuve leyendo un periódico, en el que

comunicaban que buscaban personas intrépidas para enrolarse en cierta

misión, esta consistía en crear en un grupo de personas que debería de luchar

en un futuro no muy lejano contra el bando enemigo. Minutos después decidí

acostarme y cayendo en un profundo sueño, comencé a fantasear que era yo

la persona elegida para esa misión. Al día siguiente, ¡Encontré parte del

uniforme, en mi cama! En esos instantes me quede como si fuera una figurita

de porcelana, sin poderme mover pro lo que estaba viendo en esos instantes.

Al cabo de un rato asustada decidí ir al salón a contarle a mi familia lo que

estaba ocurriendo, pero ellos no sabían lo que había pasado. Su consejo, fue

que fuera a trabajar como un día normal. Al entrar por la puerta, vi una cosa

extraña, ¡Se parecía a una sobra con forma de persona! Pensé que era mi

secretario, pero de repente me giré y me di cuenta de que no era él, porque no

estaba en su puesto de trabajo, al cabo de un tiempo me acorde de que se

encontraba de vacaciones. Me quede pensativa. De repente, di un giro de

cabeza y me encontré un casco entre todo el montón de papeles que tenía en

la mesa. Pero claro, tenía que continuar el día como si no hubiese pasado

nada. Transcurrido un tiempo, recibí una llamada de correos diciéndome que

había llegado un paquete para mí. ¡No sabía que podía ser!

Acto seguido deje lo que estaba haciendo y salí corriendo hacia allí.

Cuando llegué, el señor Juan, empleado de correos, me fue a entregar el

envío, pero yo se lo quite de entre las manos, sintiendo un deseo irrefrenable

de saber que contenía el paquete. A consecuencia de este arrebato no tuve

otro remedio que contar al empleado de correos lo que me estaba sucediendo.

Él asustado por mi revelación me siguió la corriente, pensando en su interior

que yo debía de estar un poco chalada. ¿Sabéis que había dentro? No os lo

pienso decir todavía.

Después salí hacía la oficina para coger el coche y llegar cuanto antes a

mi casa para prepararme la maleta. Deje una nota encima de la barra de la

cocina que comunicaba: OS QUIERO DECIR QUE ME VOY A ALISTAR EN

UNA MISIÓN CON EL EJÉRCITO. Además les grabe un video en el que les

contaba que si esto salía mal, estaba muy agradecida de haber tenido la gran

suerte de haber vivido tantas situaciones con ellos.

Mientras estaba en el avión para dirigirme hacia Afganistán, pensaba

cómo sería en realidad esa misión. Dos horas después de aterrizar, me puse

el traje que se componía de chaqueta, pantalón, con unas botas, un casco, un

arma y por último un chaleco. A continuación, comenzaron a darnos órdenes

de como debíamos actuar en cada momento. Antes de comenzar esa misión

tan importante, decidí ponerme en forma. Pase una noche de perros, pensando

que se me había pasado por la cabeza para haber hecho esta locura.

Al día siguiente nos levantamos, fuimos a desayunar, pero de repente

escuche una explosión ¡era una gran bomba! y a lo lejos se veía aquellos

contra los que debía de combatir, cuyo nombre era “Los Absolutos”.

Rápidamente fui a avisar a mis compañeros, pero estaban tan cerca que

durante los primeros instantes tuve que arriesgarme yo, y comenzar la batalla

yo sola. Sin embargo, cuando mi compañero Manolo “el tarta” se disponía a

avisar a los nuestros y a ayudarme, le hirieron de gravedad con un tiro muy

próximo al corazón, murió al instante sin poder yo hacer nada por salvarlo.

Con todo, mis compañeros se unieron a mí en la refriega. A pesar de esto

seguimos, hacia delante como si no pasará nada. Nos pusimos a las órdenes

del capitán para poder vencer y así fue, conseguimos asustarles cometiendo

grandes bajas en su ejército. A la noche siguiente, me dispuse a grabar videos

para mi familia como hacia habitualmente, cuando de repente entró en secreto

el jefe del otro ejército, con algunos de sus soldados y me apresaron. Me

llevaron a una cueva, a unos cuantos metros de allí por lo que pude calcular,

ya que llevaba los ojos vendados. Mis compañeros me echaron en falta al cabo

de muchas horas, pues yo era la más máquina de las máquinas de esta tropa.

¡VIVA YO!

Cuando amaneció estaba recordando, la vida que tuvo un amigo que

estuvo en la guerra y que le sucedió algo parecido a lo que me estaba

sucediendo a mí en esos instantes, pero a diferencia de mí, a él no le daban

alimentos, agua, ni nada para que el pudiera seguir hacia delante con su vida.

Por lo tanto, ese amigo debido a su estado acabo falleciendo.

Al cabo de ESTAS INTERMINABLES HORAS, mi ejército empezó a

buscar pruebas de donde podía estar y pensando cual sería mi estado de

salud. Pero todo esto no fue tan fácil, se tuvieron que enfrentar a los soldados

que me vigilaban, incluso tuvieron que matar a algunos de ellos, para poder

acceder hasta donde me encontraba. Cuando por fin lograron encontrarme, mi

estado de salud era malo, a pesar de los cuidados que me daban, ya que me

hacían trabajar mucho y me daban poco de comer y beber. Al salir de la cueva,

nos encontramos con una familia. Les propusimos una cosa, que si ellos se

unían a nosotros tendrían todas las armas, la comida y la ayuda necesaria,

entonces nos dirigimos hacia el campamento.

Al cabo de unos días, yo contraje un gran vínculo con esa familia, y les

prometí que les ayudaría en todo lo que necesitaran. Me sentía muy unida a

ellos. Debido a que cuando estaba junto a ellos me sentía como si estuviera en

mi casa e incluso con mi familia, por eso me di cuenta desde un primer

momento que protegerles sería lo mejor. Al tiempo de confesarles, mis

sentimientos, ellos se empezaron a confiar en mí y me contaron que su hijo

mayor había sido arrestado por unos miembros de una tropa.

Entonces, enseguida nos pusimos manos a la obra: la familia, un

compañero del ejército y yo. Cuando estábamos a punto de llegar a la cueva

hirieron a mi compañero. A este ya le había cogido mucho cariño. En ese

momento me di cuenta de que estaba herido de bala en una pierna y en el

cuello, me dijo que si esto no salía bien que por favor contactara con sus

padres cuanto antes mejor, y que les dijera que para él había sido un honor

trabajar junto a mí y a mis compañeros, pero lo bueno de todo esto fue que al

final, lo lleve corriendo junto a los demás del ejército y tras una operación de

dos horas y con varios problemas él consiguió salir de esa.

Pero tras lo ocurrido, no podíamos demorar más el tema de Iván, el hijo

mayor de la familia, estaba oscureciendo cuando salimos en busca de él sin

pensarlo en ningún instante, yo portaba una mochila en el que llevaba

alimentos para pasar la noche y unas mantas para resguardarnos del frío y el

arma necesaria.

Al cabo de un tiempo nos dijo Ana, la mujer de la familia que

necesitábamos descansar porque el día era muy duro, y que su hijo menor,

Juan ya no se podía mantenía en pie, entonces decidimos acampar allí. Les

deje en el campamento, en donde acamparíamos para pasar la noche, y salí en

busca de troncos de árboles para poder hacer una hoguera y calentarnos un

poco. Porque hacía frío y solo con las mantas que teníamos no servía para

calentarnos bien. A los quince minutos ya estaba allí con las cosas necesarias.

Comimos, hablamos del plan para atacar y nos acostamos.

Antes de salir el sol ya habíamos salido del campamento, para poder

jugar con el tiempo a favor nuestro y el despiste ya que no había luz suficiente

como para que el bando enemigo nos pudiera ver. A las ocho en punto

decidimos entrar a la acción tal, como lo habíamos planeado antes. Yo por el

norte con mi arma y atenta por si a ellos les ocurrían algo (teníamos un método

para comunicarnos, le llamamos el método gaviota ya que hacíamos un sonido

parecido y nos entendíamos) y ellos se fueron por el sur con un palo robusto

que nos habíamos encontrado, para Javier, el padre, y para proteger a Ana y a

Juan le hice algo parecido a una lanza, ya que ellos dos iba a estar escondidos

en un lugar con gran visión y que si nos veían con problemas lo intentarán

lanzar lo más cercano posible a la cabeza del enemigo.

Yo me encontré con uno y de un solo disparo en la sien le mate, estaba

a punto de entrar cuando tres de los hombres comenzaron a atacar a mi

compañeros y tuve que ir a ayudar a Javier y a avisar con nuestro método a

Ana para que lanzará el objeto que había creado y matará a uno de ellos, yo

me enfrenté a uno, cuerpo a cuerpo y le acabé rompiendo el cuello del enfado

que tenía en ese momento por la demora del rescate, otro le mató Ana con su

lanza, compuesta de un gran palo y de una piedra afilada en la parte delantera,

al último le mato Javier de un golpe directo en la cabeza. Estaba claro que

entre todos hacíamos un gran equipo.

Al final conseguimos entrar a por Iván, pero nos faltaban las llaves de la

celda así que fui a buscarlas en los cuerpos de los hombre muertos,

precisamente allí estaban agarradas mediante una cuerda a los pantalones de

uno de ellos. Rápidamente me dirigí, hacia la cueva para abrir la celda.

Cuando le vi, me quede sorprendida tenía un aspecto pálido, de hambre

de sed, molido, como si de una paliza se hubiera tratado y finalmente lleno de

suciedad ya que le habían empleado para trabajar, lo bueno de todo esto es

que finalmente la familia se infundo en un gran abrazo.

Le sacamos de ese lugar tan rápido como pudimos y nos dirigimos

directamente hacia el campamento para que se duchará, se alimentara,

bebiera agua y descansase, tras hacer todo esto se juntó con su familia

durante toda la tarde, estaban jugando, hablando de lo que le habían hecho

esos hombres y finalmente vino y me dio las gracias por haber ayudado a su

familia a encontrarle y a sacarle de allí. Mientras tanto yo, primeramente me

dirigí a ver como estaba mi amigo Felipe, el que fue herido mientras

intentábamos salvar a Iván, y a continuación me puse a meditar lo contentos

que estaba esa familia unida y yo que estaba lejos de la mía y no la podía ver.

Por lo tanto me dirigí hacia mi comandante para pedirle por favor que si me

prestaba el ordenador de vía satélite para poderme comunicar con mi familia.

Al siguiente día, estaba muy contenta y muy cambiada después de

haber podido por fin hablar con mi familia al cabo de tres meses, pero por otra

parte estaba un poco decepcionada por que no había tenido todo el tiempo que

hubiese necesitado para contarles todo lo que había pasado y estaba pasando

en estos instantes.

Nos pusimos manos a la obra todo el ejército, ya que aún nos quedaba

el último asalto antes de poder dar por finalizada esta guerra. Antes de que

volviéramos a comenzar la guerra tras la tregua que habíamos pactado hacer

ambos bandos, tuvimos que despedir a esa familia tan simpática, maja y

divertida y cariñosa para que no corrieran peligro.

Poco a poco la relación entre Felipe y yo, ya no iba siendo una amistad

sino que ambos íbamos sintiendo el uno por el otro, pero ninguno de los dos

queríamos expresarlo ya que debíamos centrarnos en el trabajo y no debíamos

distraernos con nada.

Pero al final a él le ascendieron ya que el sargento de la tropa que

estaba herido, acabó muriendo y ya no lo pudimos contener más, hablamos la

tarde esa en la que le habían ascendido y entre los decidimos entablar una

relación sin que nadie se enterará de momento, pero quedamos que si esto

durábamos debíamos de contárselo al coronel.

Al día siguiente, comenzó el último asalto del combate. Nuestro ejército

que estaba compuesto por un comandante jefe, jinetes, arqueros, bombarderos

y por último los soldados con sus escudos al igual que el bando contrario, solo

que ellos con menos soldados que nosotros, ya que habían tenido más bajas.

Esta vez comenzamos a atacar nosotros, con los arqueros y los

bombarderos, gracias a ese ataque por parte nuestra conseguimos destruir

gran parte de su ejército, a continuación recibimos un gran contraataque, con

su comandante y sus soldados, nos arrebataron a casi toda nuestra fila de

soldados en combates de cuerpo a cuerpo, en estos instantes más o menos

estaba igualado el número de guerreros, por lo que la ventaja con la que

habíamos comenzado la habíamos perdido por completo, pero aun así

continuamos. En el tramo final de la batalla a mi bando se nos puso todo

cuesta arriba, ya que éramos menos en batalla que los otros. Pero aun así

conseguimos seguir hacia adelante con los pocos arqueros que nos quedaban,

los cinco soldados, el comandante que le habíamos guardado ante todo y por

eso mismo sufrimos tantas perdidas y yo. Finalmente en un cara a cara entre

comandantes, y ahí se encontraba el que se iba a proclamar vencedor de esa

guerra, por lo que decidimos los de nuestro bando que fuese una final igualada

de uno contra uno. Al final fue nuestro comandante el que acabó derribando al

contrario con un espadazo en todo el corazón. Y así fue como nos

proclamamos vencedores de esta gran guerra, que tardó dos horas y media.

A pesar de estar tan cansados tras haber ganado la guerra, fuimos a

celebrarlo a nuestro campamento, los pocos que quedamos, pero con una gran

cena entre familia. Fue una noche muy larga, ya que nos quedamos hasta las

muy tarde en pie.

El próximo día por la mañana , al despertarnos nos despedimos todos

de todos ya que no nos íbamos a volver a ver seguramente, tras este tiempo

tan emotivo y con tantas amistades debido a nuestra lejanía entre uno y otros,

pero a pesar de ello no fue el gran impedimento, el gran impedimento sería

nuestras obligaciones. Pero a pesar de eso sí que no perderíamos nunca el

contacto entre nosotros. A continuación cada uno hablo con el coronel para que

nos dejará un teléfono vía satélite, para poder comunicarnos con los

conductores de los helicópteros en los cuales habíamos venido cada uno de

nosotros. Finalmente Felipe y yo decidimos contar al coronel que habíamos

iniciado una relación y él se lo tomó con bastante calma, ya que nada se había

visto influenciado por lo nuestro y que habíamos estado concentrados a la hora

de batallar. Por la tarde recogimos todas nuestras pertenencias y lo que

teníamos por allí, que habían dejado nuestros compañeros fallecidos, a causa

de la guerra. Lo que quedó de ellos cada uno de nosotros nos llevamos algo,

para que después allí donde fuéramos lo pusiéramos a la vista de todo el

público, para que supieran que ellos habían luchado y muerto por una causa

evidente y ejemplar. Y yo decidí llevarme el gorro y el chaleco de un soldado

que se llamaba Sergio y que nos habíamos hecho muy amigos.

Al anochecer yo cogí el helicóptero en este caso y me fui con mi pareja

hacia la cuidad en la cual vivía que era Madrid. A partir de ese momento nada

iba a ser igual que antes, una vida tranquila en mi oficina con mis compañeros

de toda la vida, la tranquilidad con la familia, todo eso iba a dar un giro de 180

grados.

Debido que cuando me monté en ese helicóptero, me llamaron por

teléfono para que me dirigiera al día siguiente de llegar a casa hacia el cuartel

de la Guardia Civil que me iban a ascender a jefa de policía debido a la muerte

de mi compañero Sergio que antes de haber sido un infiltrado, como yo en la

guerra trabajaba allí. Y ese momento me pregunté cómo me habían escogido a

mí para ese puesto.

Al colgar me quedé boquiabierta, me giré mire a Felipe y le dije que me

habían ascendido a jefa de policía. Y el al instante me abrazo y me felicitó, pero

a pesar de ello yo seguía con la misma duda que antes que era como me

habían escogido a mí y no a un allegado suyo.

A la mañana siguiente me dirigí hacia mi casa, andando y a la vez

pensando como contaba a mi padre que tenía pareja y que encima se lo iba a

tener que presentar, en ese instante me entraron los siete males y me quedé

pálida y mi pareja me preguntó: ¿Cariño, te encuentras bien? y yo titubeando le

conteste no sé cómo decir a mi padre que tengo pareja y él intentó

tranquilizarme.

Llegue a casa, estaba todo en silencio y dije que bien me voy a librar de

tener que contar a mi familia que tenía pareja, pero que va, justo cuando iba a

salir hacia la oficina escuché una voz, que decía Silvia ven para acá y

cuéntame quien es este hombre que tienes aquí al lado, y yo temblando y con

la risa floja le dije es Felipe mi novio y metió un grito, que despertó por lo

menos a medio vecindario y yo le dije bueno quédate aquí con él y habla lo

que sea necesario que yo me tengo que ir a trabajar. Tuve que poner una

excusa porque ya no sabía qué hacer.

A las doce de la mañana me presenté allí y pregunte a donde tenía que

ir y con quien tenía que ir a hablar sobre el puesto de Jefa de Policía. Y una

siesa, con más pelos que yo que se me contesto con una voz de toro, por la

derecha y tienes que preguntar por Fausto que él te dirá, las dudas que tienes.

Pues me dirigí hacia el lugar que me había indicado esa mujer que

parecía sacada de un jungla, y de frente me choqué con ese tal Fausto, que a

primeras parecía un hombre majo, educado y trabajador, pero después cuando

fuimos hacia su sala no veas tenía todas las cualidades que antes mencione

pero lo que es la organización era un poco basta.

A pesar de eso, iniciamos la conversación que teníamos pendiente y me

dijo que Sergio había grabado un vídeo diciendo que yo era la persona más

cualificada para ocupar ese puesto y que ni los más allegados suyos iban a ser

capaces de llevarlo, ya que los familiares que les quedaban eran mayores y no

se podían encargar de dirigir a sus edades puestos de tanto cargo e

importancia.

Me dirigí hacia casa. Tras llegar senté a toda mi familia para comentar

como había sido todo durante este tiempo a pesar de haber grabado en un

comienzo vídeos de cómo iba todo, había muchas cosas aún, mi nuevo puesto

de trabajo y mi nueva vida junto a Felipe. En esa misma noche, soñé lo que

había soñado al comienzo de esta historia, pero con varias modificaciones ya

que en ellos soñaba lo que de verdad había ocurrido y no lo que pensaba que

iba ser en ese momento que no sabía nada.

Para finalizar, mi vida continuó perfectamente, tanto laboralmente como

familiarmente. Felipe y yo decidimos casarnos y engendramos muchos hijos,

les educamos para que de mayor a ser posible quisieran vivir una experiencia

como la que habíamos tenido nosotros y dedicarse en un futuro a lo mismo que

nos habíamos dedicado nosotros, yo a la lo relacionado con las

investigaciones, casos y delitos y su padre a defender su país y

posteriormente, también en relación con casos, delitos y detenciones.

 

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