NO TE PUEDES ESCONDER

Estás allí, sentada bajo el magnolio, escuchando música como cada tarde. No tardas en quitarte los cascos, levantarte y saltar la valla, cuando crees que nadie te ve. Corres, corres porque eres libre y estás fuera de su alcance, y yo no dudo ni un segundo en seguirte. Llegamos a un parque vacío, tu parque. Está lejos del centro, lejos del bullicio de la gente, lejos de los curiosos. Te sientas en tu columpio y empiezas a balancearte. Pasan varios segundos tras los cuales, sólo tú y yo sabemos lo que va a pasar. No tardan en rodar lágrimas por tus mejillas, una tras otra, precipitándose desde tu barbilla al suelo. No sollozas, no gritas, no te mueves, simplemente cierras los ojos, en silencio, dejándote arropar por la soledad. Quiero salir de mi escondite, decirte que yo estoy a tu lado, quiero que llores en mi hombro, pero sé, que de alguna manera, yo no tengo la suficiente fuerza para ello. Abres tus ojos de nuevo. ¡Lo que daría porque esos ojos se encontraran con los míos aunque fuese por un segundo! 

Empiezas a quitarte los zapatos y luego los leotardos. Se me destroza el alma cuando tus piernas quedan al descubierto ¡Pero qué monstruo te ha podido hacer eso! Tus delgadas piernas están cubiertas de cardenales, algunos más oscuros que otros, de diferentes tamaños, algunos recientes, que ayer no estaban. Aunque tu falda cubre la mitad de tu pierna, sé que esa parte también está dañada, a mí no me lo puedes ocultar. Ahora empiezas a subirte la camiseta, tu vientre queda al descubierto, y dejas ver unos cuantos arañazos, adornados con antiguas cicatrices. Mis lágrimas ya empiezan a asomarse, como cada tarde, y sé que no voy a poder controlarlas por mucho más tiempo, pero debo ser fuerte, se lo debo a ella. 

Oigo algo moverse, tú también pareces notarlo ya que empiezas a vestirte otra vez. El miedo se refleja en tus ojos, y sé que también se asoma por los míos. No pasa nada, y pareces tranquilizarte, pero las lágrimas vuelven, solo que esta vez las acompaña una mueca de dolor. Te levantas la manga del brazo, que está ensangrentada, y dejas al descubierto una herida profunda que no tiene buena pinta y que parece muy reciente. No sé cómo no había notado antes aquello. Sacas un pañuelo del bolsillo de la falda, y lo atas alrededor del brazo, intentando tapar la hemorragia. La tela blanca de pañuelo no tarda en teñirse de rojo, al igual que mi rostro se vuelve húmedo y mojado a causa de las lágrimas, que he sido demasiado débil para retener. ¿Por qué te ha hecho eso? ¿Qué has hecho para causarle tal enfado? Tu rostro nunca había sido golpeado, sin embargo, hoy las marcas de tu maltrato se pueden percibir en tu ojo morado. Así que, te pregunto una vez más, qué has podido hacer para causarle tanta ira. Por favor, te pido que nuevas a hacerlo, porque cada vez que a ti te pegan, yo siento el golpe, cada vez que a ti te hacen sangrar, yo siento la herida, y con cada, y con cada una de tus lágrimas, a mí se me abre una grieta en el corazón. 

Sigues sangrando y llorando, y sé que la vida no va a tardar mucho en abandonar tu cuerpo y también se, que mi alma volará junto a la tuya entonces. Y por esa razón, con la intención de protegerte y de evitar que te vuelvan a dañar, me seco las lágrimas, y con todo el coraje que soy capaz de reunir, salgo de mi escondite. Cuando percibes mi presencia, tu rostro muestra sorpresa, que pronto se transforma en temor. Me doy la vuelta, pero seguimos siendo los únicos en el parque. Separas tus labios con miedo y dices “Por favor, no me castigues”. No entiendo nada, ¿Es a mí a quien temes? Yo sólo quiero protegerte, ¿No ves que a mí lado ya nunca te dañarán? Pero de pronto caigo en la cuenta de que no me temes a mí, sino a él. ¿Es él el causante de tus pesadillas? En ese caso, me encantaría ayudarte, pero por desgracia él causa mis pesadillas también. Una voz habla en mi cabeza, incitándome a hacerte daño. Las manos me tiemblan, y empiezo a acercarme a ti. Entonces lo sé, él ha vuelto a apoderarse de mí, y sé que ahora ya no hay vuelta atrás.

                                                                                                                                         Butterfly



 

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