¿QUIÉN LO DIRÍA?

La historia de Ainoa comenzó en el 2002 cuando una pareja española decidió casarse para formar una  familia. Tras dos años de convivencia fueron padres y decidieron llamar a Marina  (madre de Claudia y futura abuela de Ainoa)  para que le ayudara a cuidar a la niña mientras que ellos trabajaban.  Después de nueve meses,  un 19 de marzo del 2004,  nació la esperada niña. Unos días más tarde, los médicos les mandaron a casa así que esta familia estuvo viviendo solo para ella. Le enseñaron a caminar, a hablar y lo que más le gustaba a la niña, cantar. Hasta que en 2007, en enero Claudia se quedó embarazada otra vez, pero esta vez no sería una niña, sino un niño al que no sabían cómo llamarle,  por lo que estaban todo el día en desacuerdo,  hasta que Ainoa se hartó y eligió ella el nombre. Decidió llamarle Manuel, ya que le gustaba mucho ese nombre y también porque  en su guardería uno de sus amigos se llamaba así. En Octubre de ese mismo año nació  el hermano pequeño de Ainoa un  niño muy inquieto, cariñoso y que no se podía estar quieto más de cinco minutos en un mismo sitio.Después de todo ese tiempo, Manuel fue aprendiendo a hacer muchas cosas gracias a  su familia, pero en  muchas de ellas le copiaba a su hermana,  por lo cual él crecía más rápido. Ambos niños fueron creciendo,  empezaron el colegio,  hicieron nuevos amigos y además descubrieron que tenían dos tíos en Argentina.

Un 31 de Diciembre de 2010 Claudia escribió a sus hermanos a través de Facebook y les contó que tenían una hermana  en España y que ella era familia suya por parte de padre. Ellos al principio no le creían y la tomaban por una mentirosa debido a que su padre había muerto recientemente y  que solo quería contactar con ellos por la herencia. Al final, uno de los dos decidió llamar a su familia para  confirmar este suceso.   Y así fue,  Luis ( el hermano mayor ) llamó a su familia para que le explicaran todo, después de unas horas le contestó y  le dijo que sí era,  que ellos eran hermanos, pero a él le extrañaba porque pensaba que su padre no tenía más hijos, pero él lo aceptó y siguió  manteniendo contacto con su hermana, pero por el otro lado David  ( el hermano pequeño )  no se creía nada y no quiso tener contacto con ellos hasta que en el 2015 entró en razón y  escribió a Claudia pidiéndole disculpas por lo que había hecho en un pasado . Ella le dijo que no se preocupara, que le entendía, ya que ellos no sabían nada del tema. Y unos meses más tarde ambos fueron a visitarla a España.

Más adelante, en el 2016  esta familia no sabía que les ocurrirían tres tragedias, las  cuales marcaron mucho sus vidas. Estos sucesos son  los  fallecimientos de dos  hermanos de Marina y  el fallecimiento de la bisabuela de  Ainoa.  Desde esa muerte, la familia cambió radicalmente,  pero, a la que más le influyó  fue  a Claudia,  debido a que se dio cuenta de que« la vida eran dos días y al siguiente ya no estabas´´ .  Pero eso a su marido Pablo no le gustó nada, así que fue ahí donde empezó toda esta pesadilla.

En esa bonita familia empezó a haber varios problemas, pero el primero fueron las desigualdades del matrimonio,  por lo que esto  acabó repercutiendo en sus hijos  y en Marina.   Empezó con prohibiciones  con ramalazos machistas,  siguió vetándole el vestirse como ella quisiera y, por último,  intentaba dominar  toda su vida. Pasó de ser una familia unida a una familia desestructurada.  Pablo intentaba engañar a sus hijos diciéndoles que no pasaba nada, que eran peleas de mayores y les hacía  creer que era normal todo lo que decía,  pero Ainoa ya era lo suficientemente mayor y responsable como para tragarse esa  mentira.  Cuando Pablo se fue de casa,  la niña aprovechó para hablar con su madre y  explicarle  todo lo que estaba viendo en esa casa.  Después de varios años, la niña decidió plantarle cara a su padre  por las injusticias que veía hacia su madre.  Pero durante ese periodo Marina falleció  de un infarto,  por lo que una vez más, Claudia,  casi derrotada, se dio cuenta de que tenía que sacar a sus hijos de esa casa.  Así  que empezó a informarse de cómo podía hacerlo sin perjudicarles. Varios meses más tarde, Manuel dio la alerta en el colegio  de  que en su casa no iban  bien las cosas, por lo que se metió asuntos sociales y ayudó a Claudia a salir de esa época tan mala.

 En la actualidad los tres requieren  ayuda psicológica, pero esto no les han afectado para triunfar con sus estudios. Ainoa ahora mismo se encuentra   en tercero de la ESO, pero ella tiene muy claro que de mayor quiere  dedicarse a  ser abogada, debido a que quiere ayudar a todos las personas que están pasando  por lo  que pasó  ella. Y  Manuel se encuentra  terminando primaria  y también quiere ayudar a las personas siendo guardia civil. Ahora viven  felices en su casa sin tensiones y viviendo una vida normal. 

Anónimo.



 

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